FAMILIAS VIAJERAS: IRLANDA

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Muchos son los motivos que posicionan a Irlanda como un destino ideal para pasar unas vacaciones en familia. Por un lado, la posibilidad de brindar a nuestros hijos el contacto con un país de habla inglesa y que empiecen a tener sus primeras experiencias reales con el idioma. Por otro lado, el contacto diario con la naturaleza. Todos los días pueden descubrir paisajes espectaculares llenos de animales: caballos, ovejas, burros, focas… En definitiva, es una manera de ir introduciendo en la vida de los más pequeños el gusto por viajar y descubrir culturas nuevas.

En nuestro caso, organizamos un viaje adaptado a la edad de nuestras hijas de 4 y 7 años recién cumplidos. Queríamos conocer lo máximo posible, pero poniendo siempre metas reales y flexibles. Es cierto, que al final nuestras hijas nos sorprendieron, y aguantaron mucho mejor de lo que esperábamos.

Uno de los principales hándicaps de Irlanda es que se conduce por la izquierda, pero es la mejor manera de recorrer la isla. Así que según aterrizamos en Dublín, recogimos nuestro coche de alquiler y tuvimos nuestra primera experiencia con las carreteras irlandesas. Sinceramente, rápidamente nos adaptamos, tal vez lo que más nos costó fue tomar las distancias correctas, y en las carreteras estrechas nos íbamos rozando con los matorrales. Hay que reconocer que los irlandeses conducen con prudencia y tienen paciencia si ven que lo necesitas. Así que recomendamos, recorrer la isla de esta manera.

¡Ojo!, con la información que le proporcionáis a la persona que os gestione el alquiler del coche. En nuestro caso fue muy amable, y nos preguntó qué recorrido íbamos a hacer, y al decirle que íbamos a Irlanda del Norte, utilizó esta información para cobrarnos un plus de ciento y pico euros, por salir del país, que no esperábamos…

Como uno de nuestros objetivos era practicar inglés, buscamos alojamientos principalmente en Bed & Breakfast, para tener contacto con familias irlandesas. Nuestra experiencia fue estupenda, y nuestras hijas lo pasaron genial y les encantó ver que podían comunicarse en otro idioma. Es una forma de enviar a los peques al extranjero, pero en familia ; ).

Estuvimos un total de 13 días y el recorrido que organizamos fue el siguiente:

  • Belfast: Sinceramente, no es muy recomendable. Es interesante desde el punto de vista histórico, pero tampoco tiene mucho que ver. Lo que más nos sorprendió, fue la zona del barrio del Sinn Féin, por la cantidad de murales urbanos dedicados al conflicto de Irlanda de Norte.irlanda norte
  • Causeway Coast: Esta zona nos encantó. Estuvimos alojados en Cushendun, y desde este punto se puede visitar toda la costa perfectamente. Hay dos puntos que no os podéis perder: Giant´s Causeway y Rope Bridge. Son espectaculares.
    • Giant´s Causeway: Es un paisaje realmente inusual, la erosión ha esculpido columnas hexagonales y forman una calzada que se adentra en el mar hacia Escocia, es la llamada “Calzada del Gigante”, objeto de multitud de leyendas. En la entrada a la Calzada hay un museo muy interesante para recorrer con los peques. A mis hijas le encantó ver la mini película en la que explican la leyenda del gigante Finn MacCool.causeway
    • Rope Bridge: Precioso paraje, en que vas haciendo un recorrido de 1 km andando por los acantilados. En la excursión hay que pasar un puente colgante, sin ningún peligro, y con unas vistas impresionantes. A los niños les resulta muy divertido, y a los mayores, a pesar del vértigo, también.rope
  • Newgrage: Uno de los sepulcros prehistóricos de galería más importantes de Europa. Los arqueólogos descubrieron que durante el solsticio de invierno, los rayos del sol entran en la tumba e iluminan la cámara funeraria. Lo más impactante es que se construyó en el 3200 a.C. En las visitas guiadas cuando estás dentro de la tumba te hacen la simulación y realmente es un momento muy especial. Es una visita que se puede hacer con niños sin problema, comienza en el centro Brú na Bóinne, donde hay un pequeño museo explicativo y desde allí te llevan el autobús hasta la tumba de Newgrange. También te da la opción de ir a Knowth (donde hay dos cámaras funerarias más), pero viajando con niños no es muy recomendable, se alarga demasiado la excursión.newgrange
    • En este mismo pueblo os recomendamos ir a visitar ‘Newgrange Farm’. Una estupenda granja dónde vuestros hijos y vosotros lo pasareis en grande. Tienen muchos animales muy bien cuidados, una incubadora, tractores pequeños para niños, arenero, zona para jugar con agua…. Te dan un cuestionario en inglés con preguntas sobre la granja y si consigues rellenarlo, al final te dan un regalito. A mi hija Sofía le motivó mucho jugar a contestarlo. Otro momento muy divertido, es cuando suena la campana con la que te avisan que los corderos van a tomar el biberón, y los niños que lo deseen pueden dárselo. Mis hijas se volvieron locas, jejeje. Si podéis haced un hueco en vuestro viaje, merece la pena.oveja biberon
  • Galway: Preciosa ciudad de ambiente universitario, muy agradable para pasear y pasar una tarde y cenar. Siguiendo la calle peatonal Quay St., hay muchísimos músicos de muchos estilos, que crean un ambiente alegre y lleno de vida. La familia con la que estuvimos nos recomendó la pizzería ‘Dough Bros’, de pizzas italianas artesanales que nos encantó.
  • Islas de Arán: Probablemente sea la excursión que más me gustó de nuestro viaje, es muy recomendable. Nosotros fuimos a la isla de Inismore, y cogimos un ferry desde Rossaveal. Si reservas los tickets por internet, te hacen un descuento. A mis hijas el paseo en barco les encantó, y al llegar al puerto de Kilnonan, puedes elegir varias opciones para recorrer esta isla de 13km (alquilar una bicicleta, coger un minibús, ir en carro de caballos o hacer el recorrido andando). Nosotros decidimos hacerlo en minibús, porque mis hijas todavía no aguantan mucho tiempo montando en bici. El paisaje es impresionante, es una isla rodeada de acantilados, sólo tiene alguna pequeña playa.
    • No dejéis de visitar el fuerte prehistórico de Dún Aonghasa, la ubicación en lo alto de la isla al borde de un acantilado es una maravilla. Otro de las visitas obligadas es ir a ver las focas que viven en esta curiosa isla.
    • Os recomiendo pasar un rato en el Parque de Kilnonan, un parque enorme con tirolinas y columpios de madera, con unas vistas preciosas de la costa.isla de aran
  • Cliffs of Moher: Un clásico en cualquier viaje a Irlanda. Son unos acantilados impresionantes, pero también es cierto, que están abarrotados de turistas, y al final se pierde su encanto con tanta gente. Como en la mayor parte de los grandes centros turísticos del país, tiene un museo muy interesante para los niños. Hay una sala de tres dimensiones dónde se puede ver una pequeña película de los acantilados vistos a través de los ojos de una gaviota y de un frailecillo.cliff
  • Killarney: Otro de los lugares que no debéis perderos es el Parque Nacional de Killarney. El paseo por sus tres grandes lagos ofrece la vista de unos paisajes espléndidos, es ideal para pasar un día de campo y hacer un picnic. Nosotros alquilamos dos bicis con remolque, hay sendas ciclistas muy bien señaladas. Si tenéis suerte, durante el recorrido podréis ver ciervos. También es posible recorrerlo en carro de caballos o andando.
    • No os perdáis la Abadía de Muckross, la Mansión de Muckross House y La Cascada de Torc, totalmente recomendable.bicis
  • Península de Dingle: Recorrimos la Península de Dingel en una excursión de un solo día. Se hacen bastantes kilómetros, pero con un día es suficiente. El pueblo de Dingle es muy bonito, con sus casas de colores y su precioso puerto. Durante el recorrido se pueden ver varios fuertes de la Edad de Hierro, hay uno chiquitito que al pagar una pequeña cantidad te dejan dar de comer a las ovejas.
    • No os perdáis la vista de las Islas de Blasket desde Dunmore Head.
  • Ring of Kerry: También es una preciosa península ideal para recorrer en coche. Nuestra idea era ir a visitar el Monasterio de la Isla de Skelling, pero al llegar nos dijeron que sólo había un barco diario y que había que coger plaza con meses de antelación, además es un lugar peligroso para ir con niños. Así que nos conformamos con ver las Islas desde la costa, desde un mirador cercano a Portmagee.vacas con paula
  • Cork: Preciosa ciudad universitaria rodeada de canales y con unos preciosos callejones, ideal para pasear y pasar el día. Lo que u más nos gustó de la ciudad de Cork es la zona de la Universidad. El edificio principal del campus universitario es muy bonito. Hay pequeño observatorio con dos telescopios antiguos chulísimo. Nosotros tuvimos la suerte de poder visitarlo, normalmente está cerrado, pero justo llegó un señor de la Universidad que se lo iba a enseñar a un pequeño grupo y nos invitó a unirnos. Fue muy interesante escuchar la historia de aquel pequeño lugar, uno de los telescopios se construyó para una de las primeras Exposiciones Universales de principios del siglo pasado, como curiosidad el telescopio tuvo mayor éxito como innovación frente al teléfono que también fue presentado en aquel importante evento en Paris. Me imagino que si preguntáis en la Universidad, podréis conseguir que alguien os lo muestre.
  • Cashel: La fortaleza de Rock of Cashel en lo alto de una colina, es el principal atractivo turístico de esta localidad. Las visitas guiadas son un poco largas para hacerlas con niños, así que nosotros entramos por nuestra cuenta. Pero lo que realmente nos gustó fue el paseo por el valle hasta las ruinas de Hore Abbey, fundación cirterciense del siglo XIII. Es un valle precioso, donde se pueden hacer unas fotos espectaculares, especialmente desde la abadía hacia la fortaleza. ¡No dejéis de visitarlo!castillo
  • Dublín: Es una de la ciudades europeas más pequeñas, con un día es suficiente para hacerte una idea de esta ciudad. No os perdáis la espectacular Long Room de la biblioteca del Trinity College. Es una sala preciosa de madera con multitud de publicaciones antiguas, bustos de mármol y el arpa más antigua del país. Además tendréis ocasión de visitar el Libro de Kells, manuscrito medieval exquisitamente decorado. Nos llamó la atención un pequeño parque que hay en los jardines de Christ Church Cathedral. Todos los columpios son de madera y me pareció curiosísimo el suelo, que era de trocitos de corcho de los árboles. Es un material que nunca había visto en España, y que puede aportar nuevas experiencias sensoriales para los más pequeños.parque

Espero que a las familias que estéis preparando un viaje a Irlanda, os sirva de ayuda, y al resto, os anime a recorrer en familia este verde y maravilloso país.

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“Mi Mamá de Día” en Antena 3 TV

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Hace unas semanas nos visitó en el nido Antena 3 TV para rodar un reportaje sobre Madres de Día. Hoy ha sido emitido en el Telediario de las 3 de la tarde y  me gustaría compartir con todos vosotros el siguiente enlace para que tengaís oportunidad de verlo:

Reportaje completo de Antena 3 TV

A continuación os muestro también algunas de las fotos del día del rodaje:

1.- Dentro del Nido:

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2.- En el Patio:

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3.- En el Huerto:

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4.- Paseando:

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5.- En el Parque:

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Me gustaría dar las gracias a Antena 3 TV por darnos la oportunidad de difundir la profesión de “Madre de Día” en España. De esta manera se potencia el conocimiento de las pedagogías activas como alternativa real a las Escuelas Infantiles tradicionales.Reportaje completo de Antena 3 TV

Mi árbol de Navidad Montessori

Mi arbol de Navidad Montessori

Esta es la primera Navidad desde que comencé mi iniciativa ‘Mi Mamá de Día’, y quería hacer un árbol diferente adecuado a los niños de mi nido (0 a 3 años). Navegando por Internet encontré una idea en fieltro y le fui incluyendo algunas modificaciones para hacerlo mío, y adaptarlo a los principios de la Pedagogía Montessori (es cierto que nuestro árbol no cumple el principio de aislar el aspecto que se quiera trabajar, ya que mezcla diferentes tipos de abroches, colores, tactos, sonidos…). Al final me gustó mucho el resultado y decidí dedicarle un post a difundir cómo hacerlo.

Dentro de los principios básicos de Montessori encontramos la importancia de cuidar el ambiente preparado, en el que se desenvuelve el niño, y la belleza de las cosas. Los detalles personales transmiten grandes valores al niño, ya que perciben que les ha dedicado tiempo y que están hecho para ellos. Cuánto más artesanal y más cuides que los materiales utilizados sean naturales (madera, tela, fieltro, metal…), más se transmitirá la belleza de tu obra, y al final invitará al juego del niño, que es la base de su aprendizaje.

Nuestro árbol desarrolla el área cognitiva (permite clasificar y diferenciar objetos), área motora (potencia el desarrollo de la psicomotricidad fina mediante el ensartado y la coordinación óculo-manual), área sensorial (aprendizaje de colores y experimentar con diferentes sonidos), el área del lenguaje (invita a aprender vocabulario relacionado con la Navidad) y el área de la vida práctica (manejo de cremalleras, velcro y botones).

Materiales:

  • Bases de porexpán formando un cono de unos 50 cm.
  • Cartulina para forrar la base.
  • Fieltro de colores.
  • 2 Cremalleras de 20 cm.
  • Botones.
  • Cascabeles, huevo de plástico y piedras pequeñas.
  • Velcro.
  • Relleno blandito.
  • Lana, trozos de tela.
  • Pegamento de tela, hilo y tijeras

Pasos:

1.- Pegar las bases de porexpán formando un cono de unos 50 cm. El problema es que en el mercado no se encuentran conos tan grandes, el máximo que yo encontré fue de 25 cm, por lo que fui completando con otras formas geométricas hasta que conseguí la altura que estaba buscando.

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2.- Cubrir la estructura con una cartulina grande en forma de cono.

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3.- Preparar en una cartulina dos plantillas de dos tamaños distintos de las futuras ramas del árbol. Después pasar los patrones al fieltro e ir intercalando los mismos en dos tonos de fieltro verde, para que no quede tan uniforme.

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4.- En dos de las ramas vamos a coser las cremalleras. Cortamos por la mitad, sujetamos la cremallera con unos alfileres y cosemos.

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5.- Vamos pegando con pegamento textil las ramas, empezando en la base del cono. Podemos usar alfileres para sujerar las ramas hasta que se vaya secando el pegamento. Así iremos cubriendo el cono con diferente hileras de ramas. Meteremos entre medias las ramas que llevan las dos cremalleras. Cuando sólo quede por cubrir la punta haremos un patrón de con forma de estrella y la pasaremos por duplicado a fieltro amarillo. Cubriremos la punta del cono con las dos estrellas.

Comenzaremos a coser botones dónde queramos poner los adornos.

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6.- Para hacer los adornos que van colgando de los botones, realizaremos los patrones de la forma que deseemos y después lo pasaremos a fieltro o tela por duplicado. Recordemos que los adornos son para un nido, por lo que tienen que ser suficientemente grandes para que puedan jugar con ellos niños de 0 a 3 años. Dentro de cada adorno introduciremos relleno blandito (como de cojín) y un cascabel. Para que cada adorno tenga un sonido distinto se puede sacar la bolita del cascabel y cambiarla por una pequeña piedra o introducir varias bolitas dentro de un mismo cascabel o coger un huevo sorpresa y rellenarlo con piedrecitas… (esta opción es la que menos me gusta, las piedras contra el plástico no tienen un sonido muy especial).

Procuremos que en cada adorno predomine un color diferente. Aquí podemos dejar volar la imaginación y utilizar materiales que tengamos en casa como puede ser la lana o el borreguito.

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7.- Otro tipo de adornos son estrellitas de colores que se pegan al árbol con velcro. El velcro puede tener pegamento para fijarlo o si tenemos la posibilidad es preferible coserlo. La estrellas se realizan con el mismo proceso que el resto de adornos, (patrón por duplicado sobre fieltro de un mismo color), también las rellenaremos para que queden más  blanditas.

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8.- Ya tenemos el árbol

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Ahora….¡¡A disfrutarlo!!

 

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APRENDER MEDIANTE EL JUEGO LIBRE

Miimamadedia Juego Libre

Mediante el juego libre sin intervención de un adulto, es posible desarrollar la independencia y autonomía de nuestros hijos, fomentar su fantasía y creatividad ampliando su mundo interior, y permitir que tomen decisiones por sí mismos sin miedo a equivocarse. Por lo tanto, su desarrollo cognitivo se verá enormemente beneficiado.

Hay niños que no soportan estar jugando solos y buscan constantemente que el adulto se convierta en parte activa de su juego. Es una forma de decirnos que nos necesitan y buscan la seguridad que les da tener nuestra compañía. Pero en muchas ocasiones, estos niños no han tenido la oportunidad de jugar solos, y es muy importante que les ofrezcamos momentos de juego en solitario de forma paulatina. En un principio ellos necesitarán sentirnos cerca, por lo que podemos sentarnos a su lado y realizar una actividad (Ejm. Hacer punto o coser) que nos permita estar acompañándoles en su juego individual. De esta forma irán aprendiendo que no sólo estamos pendientes de ellos. Además, según la Pedagogía Waldorf, este tipo de actividades de acompañamiento, nos permiten estar en nuestra acción, pero a la vez estar pendientes de nuestros peques. Al vernos concentrados en una actividad, el niño poco a poco puede despegar de nuestro lado, y les ayuda a ir imitando nuestra capacidad de concentración en la acción, aprenden de la calidad de la atención que estamos poniendo en el proceso.

Una vez que el niño desarrolla la destreza de meterse en su propio juego, debemos cuidar y respetar ese maravilloso momento lúdico y de aprendizaje. No hay que romper ese momento mágico, pues nuestro objetivo siempre debe ser la autoeducación del niño. Si un niño quiere aprender a subirse a un balancín, debemos permitir que lo consiga por sí mismo, puede que el primer día sólo sea capaz de levantar una pierna, el siguiente día pasará la pierna por encima del balancín, y después de varios días de intento conseguirá subirse. Al lograrlo, el niño sentirá la satisfacción por el propio logro, y habrá disfrutado el proceso de aprender.

Tampoco se trata que el niño juegue siempre solo, el juego en solitario debe ir acompañado del juego colectivo con otros niños y con adultos, pues conseguiremos que aprendan a relacionarse, a compartir, a conocer las normas de convivencia, a desarrollar su lenguaje y sus habilidades emocionales y sociales.

Cuánto más básicos sean nuestros juguetes mayor será del desarrollo de la creatividad y de la imaginación. En los nidos de las madres de día puedes encontrar desde una cuchara de palo, que puede servir como mordedor para un bebé y objeto de agarre, o como parte del juego simbólico en niños más mayores, hasta una cestas con piñas, conchas, tapas de metal o tapones de plástico…

Cuando tocamos un juguete nuestros sentidos se ponen en funcionamiento. Si ese juguete fuera, por ejemplo, de metal, al tocar su superficie con nuestras manos o con nuestros pies (receptores sensoriales), enviarían esa sensación de frío y suavidad a nuestro cerebro, que sería el encargado de interpretar la experiencia. Si no volvemos a tocar un juguete metálico, esta vivencia no se almacenará en nuestros recuerdos, y no tendremos con qué comparar y asociar a sensaciones parecidas. De ahí la importancia de ofrecer a nuestros pequeños juguetes con diferentes texturas, materiales y formas, de esta manera mantendremos despierto nuestro cerebro. Además del tacto lo mismo ocurriría con cualquier juguete que estimule el resto de nuestros sentidos.

Lo peor de todo esto es que cuando un niño le estamos forzando a dar saltos en su desarrollo, ya nunca más podrá recuperar esas conexiones, que debería haber adquirido de forma natural con el juego y exploración libre. Son oportunidades desechadas que se está perdiendo.

Si deseamos un correcto desarrollo cognitivo y emocional de nuestros hijos, tenemos que ofrecerles la posibilidad de que convivan con el juego compartido y el juego en solitario, cuidar el tipo de juguetes que les ofrecemos y crear un entorno adecuado para el desarrollo del juego, en definitiva les estaremos ayudando a crecer.

LOS BENEFICIOS DEL YOGA EN LOS NIÑOS

Yoga Infantil_Mi Mamá de Día

Muchos de nosotros conocemos y experimentamos los grandes beneficios que tiene la práctica del yoga en nuestras vidas. Sin embargo, no son tan conocidos los beneficios que tiene para los niños, en su desarrollo físico y psíquico. El yoga puede tener grandes ventajas, que si se aprenden durante la niñez, pueden ayudarte a lo largo de toda la vida. La búsqueda del equilibrio y la armonía contribuye a que los niños crezcan en un entorno alegre y saludable.

La palabra yoga es originaria de la India y significa “unión”, el niño primero se encuentra consigo mismo y aprende a conocerse (unión consigo mismo), para más tarde aprender a relacionarse y comunicarse con su entorno (unión con los demás).

Hoy en día nuestros niños conviven con multitud de situaciones estresantes, muchas veces causadas por los propios padres, por el tipo de vida que llevamos. A través de la respiración, los niños pueden aprender a relajarse y conseguir el control de sus emociones y de su cuerpo, y de esa manera sentirse mejor.

Algunos de los principales beneficios pueden ser:

  • Mayor autoconfianza y autoestima.
  • Ayuda a canalizar la energía (ideal para niños muy activos).
  • Mayor autocontrol.
  • Ayuda a manejar el estrés.
  • Aumenta la capacidad de concentración.
  • Aumenta la flexibilidad y el equilibrio.
  • Ayuda a masajear los órganos internos.
  • Mejora los hábitos posturales…

Pero, ¿cómo es posible que un niño mantenga la atención durante una clase de yoga?. Las clases infantiles de yoga pueden ser ruidosas y lúdicas. Por ejemplo, si se está practicando ‘la postura del árbol’, los niños comenzarán a jugar y reírse porque es difícil mantener el equilibrio. Esto es bueno y ayuda al aprendizaje. Lo más importante es mantener ciertas reglas, como que cuando el profesor habla los niños deben estar en silencio y escuchar. Es posible encontrar la tranquilidad en el medio del caos.

Las clases del yoga infantil deben tener una duración entre 30 y 45 minutos. La mayor parte de los ejercicios son grupales y la mejor herramienta para aprender es el juego. Los niños necesitan aprender jugando.

¿Cuándo es el mejor momento para iniciarse en la práctica del yoga?. La edad ideal es entorno a los 4 años, momento en el cual los niños son capaces de realizar y controlar ciertos movimientos de su cuerpo. No obstante, es posible la iniciación de algunos ejercicios en la etapa de 1 a 3 años. Algunos ejemplos de posibles ejercicios son:

  • Cerrar los ojos y ofrecer a nuestros peques diferentes objetos para oler como una cáscara de naranja, una ramita de lavanda, una piña seca… enfocarán su atención en el olor del objeto y les ayudará a combatir la ansiedad. Es posible realizar el mismo ejercicio con el sentido del tacto, tapando los ojos y sintiendo diferentes juguetes u objetos. El niño irá desarrollando la capacidad de aislar los sentidos, y ajustarlos a experiencias sensoriales distintas.
  • Saltar durante un minuto en el mismo sitio, cuando termine pedir a los niños que pongan la mano en su corazón y sientan qué está pasando con sus latidos y su respiración. El objetivo es conocer y controlar su propio cuerpo.
  • Sentarse en círculo y hablar con los niños sobre los sentimientos. Es fundamental que los niños comiencen a expresar cómo se sienten y a diferenciar las distintas emociones.
  • Una manera divertida de aprender ‘Ooohhhmmmm….’, es tapándose los oídos e imitando el sonido de una abeja.

En resumen, la práctica del yoga en edades tempranas puede dar a nuestros hijos algunas herramientas que les ayudarán a ser felices a lo largo de la vida.

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